El brote de hantavirus del Hondius sigue en vigilancia epidemiológica internacional
El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius continúa generando preocupación internacional este miércoles 13 de mayo, mientras las autoridades sanitarias mantienen activados protocolos de vigilancia en varios países tras la evacuación del barco en Canarias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado ya diez casos relacionados con el buque, entre ellos tres fallecidos, aunque insiste en que el riesgo de una propagación masiva sigue siendo bajo.
El crucero, que permaneció fondeado frente al puerto de Granadilla, en Tenerife, fue escenario durante los últimos días de un complejo operativo sanitario coordinado entre España, la OMS y diferentes gobiernos europeos. Tras el desembarco de los pasajeros y parte de la tripulación, el MV Hondius emprendió viaje hacia Róterdam con un equipo reducido a bordo y bajo estrictas medidas de control epidemiológico.
Las autoridades españolas mantienen actualmente en cuarentena a varios pasajeros evacuados, especialmente en el Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde uno de los aislados españoles dio positivo en las primeras pruebas PCR aunque permanece estable y sin síntomas graves. La cuarentena obligatoria se extenderá durante 42 días, tras fijarse oficialmente el pasado 10 de mayo como fecha de inicio del aislamiento.
La preocupación internacional se mantiene debido a que la cepa detectada corresponde al hantavirus de los Andes, una variante especialmente vigilada por su capacidad —muy poco frecuente— de transmisión entre humanos. Los primeros análisis genéticos realizados por Sanidad descartan, por ahora, mutaciones relevantes en el virus.
El origen exacto del contagio sigue bajo investigación, aunque las hipótesis apuntan a una posible exposición durante una expedición de observación de aves realizada en Sudamérica antes de que el barco iniciara su travesía atlántica. La OMS admite que podrían aparecer nuevos positivos durante las próximas semanas debido al largo periodo de incubación del virus y al elevado contacto entre pasajeros durante el viaje.
La gestión del caso en Canarias también ha provocado debate político y social durante los últimos días. Mientras el Gobierno central defendió la seguridad del operativo desplegado en Tenerife, distintas voces cuestionaron inicialmente la llegada del crucero al archipiélago por el temor a un posible riesgo sanitario. Finalmente, las autoridades insistieron en que el desembarco se realizó bajo controles estrictos y sin peligro para la población canaria.






