Se le “debía” una calle a Antonio Corujo: una de Arrecife llevará su nombre
El Ayuntamiento de Arrecife ha dado un paso decisivo para rendir homenaje permanente a Antonio Corujo Tejera, una de las figuras más emblemáticas y queridas del folclore lanzaroteño. La Concejalía de Cultura, dirigida por Abigail González, ha impulsado el expediente para que una vía pública de la capital lleve el nombre del histórico músico y divulgador cultural.
La propuesta, publicada ya en el Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas, contempla que la actual calle Ramón Manchón pase a denominarse calle Antonio Corujo Tejera, mientras que la vía C67 adoptará el nombre de Ramón Manchón.
Desde el área de Cultura destacan que este reconocimiento institucional busca preservar la memoria y el legado de una figura fundamental para entender la identidad cultural de Lanzarote. El informe técnico que acompaña el expediente subraya la “labor continuada, rigurosa y comprometida” desarrollada por Corujo en la investigación, conservación y difusión del folclore y las tradiciones populares de la isla.
La concejala Abigail González afirmó que Antonio Corujo “forma parte de la memoria sentimental y cultural de Lanzarote”, resaltando su compromiso con las raíces y su capacidad para conectar generaciones a través de la música y la tradición popular.
Nacido en San Bartolomé
Nacido en San Bartolomé en 1933, Antonio Corujo estuvo ligado desde muy joven al patrimonio oral y musical lanzaroteño. Formó parte de agrupaciones históricas como la Agrupación Folclórica Ajei, los Ranchos de Pascua de San Bartolomé y la Parranda de Los Buches, además de colaborar con numerosos músicos canarios y participar en actuaciones dentro y fuera del Archipiélago.
Uno de sus mayores legados fue la difusión de las coplas de Víctor Fernández “El Salinero”, contribuyendo decisivamente a mantener viva una parte esencial de la cultura popular de Lanzarote.
Más allá de su faceta artística, Antonio Corujo mantuvo una estrecha relación con Arrecife, donde trabajó durante décadas como barbero en la calle Real y posteriormente en el actual callejón Ramón Manchón. Aquel pequeño establecimiento se convirtió con el tiempo en un punto de encuentro social y cultural muy querido por generaciones de arrecifeños.
Entre los reconocimientos recibidos durante su trayectoria figura el nombramiento como Hijo Predilecto de Lanzarote, además de múltiples homenajes culturales que consolidaron su figura como uno de los grandes referentes del folclore canario.
Tras la publicación del expediente en el BOP, se abre ahora un periodo de exposición pública de treinta días para la presentación de posibles alegaciones antes de su aprobación definitiva.






