Clavijo propone a Sánchez una cumbre para blindar el estatus de las RUP

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha solicitado al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que impulse la celebración de una cumbre entre los presidentes de las nueve Regiones Ultraperiféricas (RUP) y los máximos responsables de España, Francia y Portugal coincidiendo con el próximo Consejo Europeo, previsto para el 15 de octubre en Bruselas.

La iniciativa busca consolidar un frente común en defensa de la ultraperiferia en un momento decisivo para la negociación del próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la Unión Europea, del que dependerá el futuro de los fondos específicos destinados a estos territorios.

En una carta remitida al jefe del Ejecutivo estatal, Clavijo solicita su implicación para organizar este encuentro y recabar el respaldo de los Gobiernos de Francia y Portugal, al considerar que se trata de una cuestión «esencial para el futuro de Canarias y del conjunto de regiones ultraperiféricas de la UE».

El presidente canario recuerda que Pedro Sánchez ya le trasladó previamente su disposición a participar en una reunión junto al presidente de Francia, el primer ministro de Portugal y los representantes de las nueve RUP. Ahora, ante el avance de las negociaciones comunitarias, plantea aprovechar la celebración del Consejo Europeo de octubre para materializar ese compromiso y reforzar una posición conjunta ante las instituciones europeas.

Blindar el estatus de las regiones ultraperiféricas

La propuesta se enmarca en la estrategia impulsada por el Gobierno de Canarias y respaldada casi por unanimidad por el Parlamento autonómico el pasado 23 de enero para preservar el tratamiento diferenciado de las RUP dentro del futuro presupuesto europeo.

En su carta, Clavijo advierte de que el encaje de estas regiones continúa siendo insuficiente en el acuerdo general parcial alcanzado hasta ahora por el Consejo de la Unión Europea y subraya que la negociación ha entrado en una fase decisiva, en la que resulta imprescindible la implicación política de los tres Estados con territorios ultraperiféricos.

El objetivo es garantizar que las asignaciones financieras específicas de las RUP sigan protegidas y evitar cualquier retroceso en el reconocimiento de las desventajas estructurales derivadas de la lejanía, la insularidad, la reducida dimensión y la fragmentación territorial.

Preocupación por el futuro presupuesto europeo

El Ejecutivo autonómico teme que la nueva arquitectura presupuestaria comunitaria diluya recursos que hasta ahora contaban con un tratamiento específico dentro de instrumentos financieros gestionados directamente por los Estados miembros.

Según Canarias, ese cambio podría debilitar las garantías asociadas al estatus de las RUP y afectar a programas esenciales para el Archipiélago, especialmente los vinculados al sector primario, la pesca, la cohesión económica y social y las compensaciones destinadas a paliar los sobrecostes de la ultraperiferia.

Por ello, el Gobierno canario defiende mantener y reforzar instrumentos como el POSEI, las ayudas específicas para la pesca, las dotaciones adicionales del FEDER y del Fondo Social Europeo, así como las adaptaciones normativas y financieras que ampara el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

Una posición común de España, Francia y Portugal

Clavijo considera que una cumbre al máximo nivel político permitiría reforzar la capacidad de influencia de España, Francia y Portugal en la negociación del nuevo presupuesto comunitario.

El presidente canario sostiene que una posición coordinada entre los tres Estados y las nueve regiones ultraperiféricas fortalecería la defensa de un tratamiento específico para estos territorios y contribuiría a preservar los derechos, instrumentos financieros y políticas diferenciadas que han acompañado a las RUP durante décadas dentro de la Unión Europea.

Para el Ejecutivo autonómico, la negociación del próximo Marco Financiero Plurianual trasciende el volumen de recursos económicos que recibirán estos territorios y afecta al propio reconocimiento de sus singularidades dentro del proyecto europeo y a la continuidad de las políticas que garantizan su cohesión económica, social y territorial.