El empleo público de Lanzarote cambia de mapa durante el actual mandato
El mapa que nos muestra el Instituto Canario de Estadística sobre el empleo público lanzaroteño durante lo que llevamos de este mandato 2023/2027 es más interesante que una simple suma. Hay administraciones que afrontan la recta final del mandato prácticamente en el mismo punto en el que lo empezaron, otras que han reducido de manera apreciable su plantilla y algunas que han ganado peso de forma clara.

El Cabildo es precisamente el ejemplo de mayor estabilidad. En el tercer trimestre de 2023 contabilizaba 1.267 puestos de trabajo y al comenzar 2026 registra 1.256. La diferencia es mínima: apenas once empleos menos. Pero el recorrido hasta llegar ahí no fue lineal. La plantilla llegó a situarse por debajo de los 1.200 puestos a comienzos de 2024 antes de recuperar terreno. En otras palabras, el mandato deja un Cabildo que prácticamente conserva su dimensión de empleo público, aunque con oscilaciones importantes durante el camino.
Donde sí se aprecia un crecimiento es en Arrecife. La capital partía de 445 puestos en el tercer trimestre de 2023 y alcanza los 487 al inicio de 2026. Son 42 más, un incremento cercano al 10%. Tampoco aquí la evolución ha sido uniforme: Arrecife llegó a superar los 500 puestos en 2024 y después atravesó una fase de descenso. El dato de comienzos de 2026 supone, por tanto, una recuperación respecto a los mínimos del periodo.
Haría presenta una trayectoria mucho más contenida. Partía de 110 puestos y termina con 106. El descenso es pequeño y la serie se mueve durante todo el periodo en una franja bastante estrecha. Es uno de los municipios donde menos cambia la fotografía del empleo público durante el mandato.
El caso de San Bartolomé es diferente. Aquí el movimiento es claramente descendente. De los 293 puestos registrados en el tercer trimestre de 2023 se pasa a 229 al comienzo de 2026: 64 menos. El municipio había alcanzado los 328 puestos durante 2024, por lo que la reducción posterior resulta especialmente visible. El dato de cierre del periodo se sitúa muy por debajo tanto del punto de partida como de los máximos alcanzados durante el mandato.
Teguise, en cambio, acaba claramente por encima de donde comenzó. Sus puestos pasan de 244 a 281, un aumento de 37. La evolución, sin embargo, vuelve a mostrar los dientes de sierra que aparecen en buena parte de las administraciones locales: tras crecer durante 2024 y alcanzar 291 puestos en el segundo trimestre de 2025, el municipio redujo después su empleo público para cerrar el periodo con 281.

La caída más pronunciada corresponde a Tías. El municipio arrancaba el mandato con 338 puestos y llegó al primer trimestre de 2026 con 237. Son 101 puestos menos, prácticamente un tercio de los existentes al inicio del periodo. La reducción tampoco se produce de golpe, pero sí se hace especialmente evidente a partir de 2024 y durante 2025, cuando la cifra llega a situarse en 213 puestos.
En el extremo contrario aparece Tinajo, que es proporcionalmente el municipio que más aumenta su empleo público durante el periodo. Parte de una cifra relativamente pequeña -99 puestos en el tercer trimestre de 2023- y alcanzaba los 120 al comienzo de 2026. Son 21 puestos más, lo que supone un crecimiento de algo más del 20%. Su evolución muestra, además, que el incremento no es fruto de un único trimestre: el municipio llegó a registrar 125 puestos a comienzos de 2024.
También Yaiza avanza en el mandato con una dimensión mayor que la que tenía al principio. De 215 puestos pasa a 246, es decir, 31 más. El crecimiento es significativo y se produjo después de alcanzar un máximo de 322 puestos en el último trimestre de 2024. Desde entonces, la tendencia fue descendente, aunque el municipio recuperó parte del terreno perdido en el arranque de 2026.
La dimensión de la administración pública
La estadística permite además observar el empleo público en relación con el tamaño de cada municipio mediante los puestos por cada 1.000 habitantes. Esta segunda medida resulta especialmente útil para comparar administraciones de dimensiones muy distintas.
Desde esa perspectiva, Haría y Tinajo continúan siendo los municipios con mayor peso relativo del empleo público, mientras que Arrecife presenta una ratio mucho menor debido, entre otros factores, a su mayor población. Al comienzo de 2026, Haría registra 18,9 puestos por cada 1.000 habitantes y Tinajo 17,3, frente a los 6,9 de Arrecife.
El dato importante, sin embargo, no está solo en quién tiene más empleados públicos, sino en cómo ha cambiado esa relación durante el mandato. En este periodo, la evolución de las plantillas municipales ha sido desigual y ha alterado el peso relativo de unas instituciones frente a otras.
El resultado final dibuja así un empleo público lanzaroteño en movimiento, pero sin una tendencia común. Mientras algunas administraciones han reforzado su estructura, otras la han reducido y el Cabildo se mantiene prácticamente estable. Más que una expansión o una contracción general del sector público insular, lo que muestran los datos es un reajuste del peso de cada institución dentro del conjunto.
Y esa quizá sea la principal conclusión que deja la serie: en Lanzarote, durante el actual mandato, el empleo público no ha crecido ni disminuido de manera uniforme. Ha cambiado de sitio.








