NC exige responsabilidades tras la nueva rotura del saneamiento en Argana
La nueva rotura registrada en la red de saneamiento de Argana Alta, que provocó el vertido de aguas residuales a la vía pública y la entrada de aguas fecales en varias viviendas, ha motivado la reacción de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), que este jueves exigió responsabilidades políticas y técnicas por una incidencia que considera consecuencia del deterioro de las infraestructuras hidráulicas del municipio.
La formación sostiene que este episodio no constituye un hecho aislado, sino un nuevo ejemplo de los problemas que, a su juicio, arrastra desde hace años la red de abastecimiento y saneamiento de Argana Alta. La portavoz local de NC-BC, Sheila Guillén, afirmó que la sucesión de averías pone de manifiesto la necesidad de acometer actuaciones de mayor alcance para evitar que este tipo de incidencias se repitan.

La avería obligó a intervenir durante la madrugada a efectivos del Consorcio de Seguridad y Emergencias y de la Policía Local para garantizar la seguridad de la zona y atender a los vecinos afectados, después de que las aguas residuales alcanzaran varios inmuebles del barrio. La situación generó importantes molestias y trabajos de limpieza durante varias horas.
Reclaman una auditoría de toda la red
Entre las medidas planteadas por Nueva Canarias figura la comparecencia pública del grupo de gobierno municipal, integrado por PP y Coalición Canaria, para informar sobre las causas de la avería, las actuaciones previstas y las medidas destinadas a evitar nuevos episodios similares.
Además, la organización solicita la realización de una auditoría técnica independiente sobre el estado de las redes de saneamiento y abastecimiento de Arrecife, con especial atención a Argana Alta, así como la planificación de inversiones para sustituir aquellas conducciones que hayan agotado su vida útil.

La formación considera que la estrategia basada en reparaciones puntuales resulta insuficiente para garantizar el correcto funcionamiento de unas infraestructuras esenciales y sostiene que los vecinos no deberían convivir con la incertidumbre de nuevas roturas que puedan afectar tanto a la vía pública como a sus viviendas.






