Motos, patinetes, bicicletas; así varía la circulación con el nuevo reglamento
Después de más de veinte años sin una reforma de calado, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha actualizado el Reglamento General de Circulación para adaptarlo a una movilidad que poco tiene que ver con la de principios de siglo. La convivencia entre coches, motos, bicicletas, patinetes eléctricos y peatones ha obligado a revisar unas normas que entrarán en vigor el próximo 1 de octubre de 2026.
Algunas medidas ya eran conocidas, pero otras suponen novedades importantes para miles de conductores. En Lanzarote, donde las motocicletas y las bicicletas tienen una presencia cada vez mayor y el uso de patinetes eléctricos sigue creciendo, conviene tomar nota.
Uno de los cambios más visibles afecta a los motoristas. A partir de octubre será obligatorio utilizar guantes homologados cuando se circule por vías interurbanas, además de llevar un calzado cerrado que proteja completamente el pie. La DGT considera que ambos elementos reducen de forma considerable la gravedad de las lesiones en caso de caída.
También se regula definitivamente el uso de los intercomunicadores instalados en el casco. Los dispositivos homologados podrán utilizarse legalmente para recibir indicaciones del navegador o mantener comunicaciones, siempre que no supongan una distracción para el conductor.
La protección de los ciclistas también se refuerza. En carreteras con más de un carril por sentido, los vehículos estarán obligados a cambiar completamente de carril para adelantarlos cuando sea posible. Además, se mantiene la distancia mínima de metro y medio y se exige reducir la velocidad durante la maniobra. Una medida especialmente relevante en una isla donde el cicloturismo forma parte del paisaje diario.
Los peatones también ganan protagonismo. El reglamento amplía los supuestos en los que tienen prioridad de paso, especialmente cuando un vehículo gira para incorporarse a otra calle o en determinados entornos urbanos. La reforma busca reforzar la seguridad de quienes se desplazan a pie, considerados uno de los colectivos más vulnerables de la circulación.
Patinetes, autocaravanas y atascos
Los vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos, pasan a contar con una regulación más estricta. Será obligatorio utilizar casco y, un año después de la entrada en vigor del reglamento, también deberán circular con el alumbrado encendido. Además, se fija en 15 años la edad mínima para conducirlos y se mantiene la prohibición de circular por carreteras interurbanas, travesías, autopistas y autovías.
Otra de las novedades afecta a los grandes atascos. Cuando una retención bloquee una autopista o una autovía, los conductores deberán crear un carril de emergencia para facilitar el paso de ambulancias, bomberos o fuerzas de seguridad. Aunque Lanzarote no dispone de este tipo de vías, la medida sí será de aplicación para quienes circulen fuera de la isla.
El reglamento también aclara por primera vez cómo deben estacionar las autocaravanas para que se considere un simple aparcamiento y no una acampada. No podrán desplegar toldos, sacar mobiliario ni verter aguas, entre otras limitaciones.
Más competencias para los ayuntamientos
La filosofía de la reforma es clara: aumentar la protección de los llamados usuarios vulnerables, un concepto que engloba a peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal.
Además, los ayuntamientos dispondrán de un mayor margen para regular aspectos relacionados con la movilidad urbana, como el uso de bicicletas y patinetes, el estacionamiento de motocicletas, las zonas de bajas emisiones o los espacios de prioridad peatonal.
El nuevo reglamento no introduce una revolución en la circulación, pero sí una actualización profunda de unas normas pensadas para una movilidad mucho más diversa que la de hace dos décadas. A partir del 1 de octubre, conocer estos cambios será tan importante como respetar los límites de velocidad.








