Luis E. Ferrer y Pedro Padrón acaban el Panda Raid entre 330 coches
Los lanzaroteños Luis E. Ferrer y Pedro Padrón cerraron su participación en el Panda Raid 2026 con un puesto 40 en la clasificación general, después de completar una edición marcada por la dureza del recorrido y numerosos problemas mecánicos.
La prueba, una de las competiciones amateur más conocidas de aventura y navegación en Marruecos, reunió a 330 vehículos.
El recorrido se desarrolló a lo largo de seis etapas de unos 420 kilómetros cada una, entre Nador y Kenitra, con cerca de 3.000 kilómetros acumulados.
El equipo lanzaroteño comenzó con fuerza. En la primera etapa logró el mejor tiempo y llegó a ocupar el liderato provisional. Sin embargo, la situación cambió en las jornadas siguientes por incidencias técnicas y mecánicas que condicionaron el ritmo de carrera.
Entre los principales contratiempos figuraron fallos en la nueva aplicación de navegación instalada para esta edición, problemas en la suspensión izquierda, la rotura de varias copelas, pinchazos y el reventón de dos ruedas. En otra de las etapas también sufrieron la avería de una cruceta de un palier al llegar a meta.
Pese a ello, Ferrer y Padrón consiguieron mantenerse en competición y completar todas las jornadas previstas. En la sexta etapa llegaron a recuperar sensaciones y rodar a buen nivel, aunque una nueva incidencia volvió a frenar sus opciones de remontada.
El Panda Raid se disputa con vehículos Fiat Panda y Seat Marbella adaptados para resistir pistas, arena, piedra y navegación sin GPS convencional. Los participantes se orientan mediante roadbook y brújula, lo que añade dificultad a una carrera ya exigente por el terreno.
Para ambos pilotos, esta ha sido su sexta participación consecutiva. Además del resultado deportivo, destacaron el ambiente entre equipos y la ayuda mutua durante la carrera, incluyendo asistencia a otros participantes con repuestos.
El dúo lanzaroteño agradeció el apoyo recibido de empresas colaboradoras e instituciones de la isla y ya piensa en futuras ediciones. Tras cruzar la meta en Kenitra, el balance fue claro: terminar una prueba dura y volver a casa con el coche entero ya es parte del premio.





