Greenpeace alerta del deterioro del litoral canario y también señala a la Isla

Greenpeace ha vuelto a poner el foco sobre la situación ambiental del litoral canario en su informe Destrucción a toda costa, publicado este mes de julio. El documento recopila varios de los principales conflictos urbanísticos y ambientales del archipiélago y advierte del impacto que, a su juicio, siguen teniendo la presión urbanística y el cambio climático sobre la costa y los ecosistemas marinos.

En el caso de Lanzarote, la organización ecologista destaca dos cuestiones. Por un lado, el incremento de expedientes por infracciones urbanísticas y, por otro, el deterioro de la reserva marina del norte de la isla, que vincula al calentamiento del océano.

El informe recoge los datos publicados este año por la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, según los cuales durante 2025 se abrieron 1.419 expedientes sancionadores por construcciones ilegales y movimientos de tierra sin autorización en Canarias.

Más de un centenar de expedientes en Lanzarote

De ese total, 115 expedientes corresponden a Lanzarote, concentrándose principalmente en los municipios de Haría y Teguise. Greenpeace sostiene que muchas de estas actuaciones están relacionadas con edificaciones improvisadas, vallados o terrazas que invaden el dominio público marítimo-terrestre o sus zonas de servidumbre, lo que, según la organización, contribuye a fragmentar hábitats costeros y deteriorar el paisaje.

El documento también repasa algunos de los conflictos urbanísticos más relevantes del archipiélago. Entre ellos cita el proyecto Cuna del Alma, en Adeje (Tenerife), cuya autorización para ocupar parte de la franja de protección costera está siendo investigada judicialmente; el hotel de La Tejita, también en Tenerife, y el hotel Oliva Beach, en Fuerteventura, que cuenta con una orden estatal de derribo.

Cambio climático y pesca

En relación con Lanzarote, Greenpeace también hace referencia a la reserva marina del norte de la isla, la mayor de España, donde asegura que la biomasa pesquera mantiene una tendencia descendente.

Según el informe, esta reducción no estaría relacionada con la presencia de tiburones, como se había apuntado en ocasiones anteriores, sino con el cambio climático. La organización señala que la persistencia de la fase positiva de la Oscilación del Atlántico Norte modifica las corrientes oceánicas y reduce el afloramiento de aguas frías ricas en nutrientes, favoreciendo el calentamiento del mar.

Como consecuencia, explica, especies tropicales como la vieja amplían su presencia mientras disminuyen otras de mayor interés comercial, entre ellas la caballa.

El informe también recoge investigaciones de la Universidad de La Laguna que alertan de los efectos del incremento de la temperatura y de los cambios en la salinidad sobre varias especies de macroalgas presentes en Canarias.

Ejemplos de restauración del litoral

Junto a las denuncias, Greenpeace incluye varios casos que considera ejemplos de adaptación al cambio climático y recuperación del litoral.

Entre ellos figura el inicio de la demolición del antiguo hotel abandonado de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife, con el objetivo de renaturalizar ese frente costero, así como las actuaciones previstas en la playa de Las Caletillas, en Candelaria.

El informe también destaca la gestión realizada en la zona de La Cícer, en la playa de Las Canteras (Gran Canaria), donde las administraciones optaron por respetar la dinámica natural del mar tras los temporales de invierno, limitándose a retirar residuos y acondicionar el entorno sin realizar aportaciones artificiales de arena.