El TSJC confirma las penas por el asalto mortal de hace diez años en Lanzarote

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha confirmado en lo esencial las condenas impuestas a los integrantes de la banda que, en enero de 2016, asaltó una vivienda en San Bartolomé de Lanzarote haciéndose pasar por agentes de las fuerzas de seguridad para torturar a su propietario y robarle un reducido botín compuesto por tres relojes y varias joyas.

La Sala de lo Penal desestima los recursos presentados por tres de los condenados y mantiene las penas impuestas por la Audiencia Provincial de Las Palmas por delitos de asesinato en grado de tentativa, robo con detención ilegal, tenencia de armas prohibidas y pertenencia a organización criminal. Las condenas oscilan entre los cinco y los 18 años de prisión, correspondiendo la mayor pena al cabecilla de la organización, que contaba con antecedentes, entre ellos por asesinato.

La resolución judicial describe la extrema violencia empleada durante el asalto. Según los hechos probados, cuatro de los acusados irrumpieron en la vivienda simulando un registro policial, maniataron al propietario –José Antonio Perera– y a su pareja y sometieron al dueño de la casa a una tortura que se prolongó durante cerca de dos horas.

Durante ese tiempo sufrió una brutal paliza, fracturas y descargas eléctricas en los genitales hasta que abrió la caja fuerte de la vivienda. Dos meses después falleció como consecuencia de las graves secuelas del ataque.

El TSJC considera acreditado que el asalto fue cuidadosamente planificado. La sentencia recoge que la organización había realizado labores de vigilancia previas, repartido funciones entre sus integrantes, alquilado vehículos y utilizado disfraces para hacerse pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, apreciando una estructura estable y coordinada para la comisión de delitos.

La única modificación introducida por la Sala afecta a una de las condenadas, cuyo recurso es estimado parcialmente al anularse la condena por pertenencia a organización criminal, al haber sido retirada esa acusación durante el juicio. El resto de las penas permanecen inalteradas. Además, el tribunal llega a calificar de «benignas» las condenas impuestas si se comparan con la gravedad de unos hechos que marcaron uno de los episodios delictivos más violentos registrados en Lanzarote en la última década.

Lo que sucedió

El asalto tuvo lugar en la mañana del 18 de enero de 2016, cuando varios individuos irrumpieron en la vivienda de José Antonio Perera, en La Florida (San Bartolomé), haciéndose pasar por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Tras maniatar al carpintero y a su pareja, los asaltantes sometieron a Perera a una brutal agresión para obligarle a abrir la caja fuerte de la vivienda, de la que sustrajeron tres relojes y varias joyas.

Aunque sobrevivió al ataque, el vecino permaneció durante semanas ingresado y en proceso de recuperación debido a las graves lesiones sufridas. El 11 de marzo de 2016 falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa a consecuencia de las complicaciones derivadas de la paliza, convirtiendo el asalto en uno de los sucesos más impactantes registrados en Lanzarote durante la última década.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies