El Consultivo avala al Cabildo para poner fin al contrato con Canal Gestión
El Consejo Consultivo de Canarias avala la resolución del contrato de concesión del ciclo integral del agua entre el Consorcio del Agua de Lanzarote y Canal Gestión Lanzarote al considerar acreditados incumplimientos “graves”, “estructurales” y prolongados en el tiempo en la prestación del servicio público de abastecimiento, saneamiento y reutilización de agua en Lanzarote y La Graciosa.
El contenido del dictamen 205/2026, al que ha tenido acceso este medio, analiza durante 43 páginas el procedimiento iniciado por el Consorcio y concluye que la concesionaria incumplió obligaciones esenciales recogidas en el contrato firmado en 2013.
El órgano consultivo pone el foco especialmente en la imposibilidad de garantizar un suministro regular en la Isla y en el elevado nivel de pérdidas de agua en la red.
El documento recuerda que el contrato fijaba como objetivo situar el agua no registrada por debajo del 30%, mientras que los informes técnicos incorporados al expediente sitúan esas pérdidas “por encima del 50-55 % del volumen producido”.
Cortes diarios y red sin control efectivo
El dictamen sostiene que el problema no responde a incidencias puntuales, sino a una situación estructural vinculada a la gestión de la concesión. Entre los incumplimientos señalados aparecen la falta de mantenimiento de infraestructuras, la ausencia de sistemas eficaces de control de la red, la no ejecución de actuaciones de sectorización y la inexistencia de un plan efectivo de detección y reparación de fugas.
Según el Consejo Consultivo, estas deficiencias derivaron en “una perturbación grave y reiterada del servicio”, con cortes de suministro “continuos y diarios” en distintos municipios de Lanzarote.
El documento recalca además que la continuidad y regularidad del suministro constituyen “la obligación principal del contrato” y no un elemento accesorio. Por ello, entiende que la degradación del servicio afecta directamente a la finalidad pública de la concesión.
El procedimiento de resolución contractual fue iniciado formalmente por el Consorcio del Agua en abril de 2025 y posteriormente elevado al Consejo Consultivo tras distintos informes técnicos y jurídicos.
En su análisis jurídico, el Consultivo recuerda que la resolución de un contrato administrativo es una medida “excepcional” y que debe aplicarse solo ante incumplimientos graves y sustanciales. Aun así, concluye que en este caso existe un incumplimiento “estructural, persistente y no meramente ocasional”, sin que conste su corrección pese a los requerimientos realizados por la Administración.
Inversiones, cánones e intervención temporal
Aunque el dictamen menciona otros posibles incumplimientos, como el impago de cánones, la falta de inversiones comprometidas o la subcontratación de prestaciones principales, el órgano consultivo considera que la causa principal y más antigua en el tiempo es el incumplimiento del plan de explotación y la incapacidad para garantizar un servicio regular.
El expediente también recoge informes internos del Consorcio que proponían incluso la intervención temporal del servicio ante la “grave perturbación” detectada en el abastecimiento.
El presidente del Cabildo y del Consorcio del Agua, Oswaldo Betancort, ha asegurado que el dictamen confirma la necesidad de actuar ante la situación del agua en la Isla. Por su parte, el consejero de Aguas, Domingo Cejas, afirmaba que el informe respalda jurídicamente el procedimiento impulsado por el Consorcio.
La resolución definitiva del contrato abriría ahora un nuevo escenario para la gestión del ciclo integral del agua en Lanzarote y La Graciosa tras más de una década de concesión.
Por último, el dictamen del Consejo Consultivo no establece ningún plazo para resolver el contrato, sino que se limita a validar jurídicamente la posibilidad de hacerlo. Los tiempos de ejecución dependen exclusivamente del Consorcio del Agua y de la tramitación administrativa posterior.








