Uno de cada dos contratos temporales que se firman en la Isla no supera el mes
La contratación temporal de muy corta duración continúa marcando el mercado laboral de Lanzarote. Los datos publicados a partir de la información del Observatorio Canario de Empleo (OBECAN), reflejan que 1.164 de los 2.511 contratos temporales firmados durante junio, el 46,4% del total, tuvieron una duración igual o inferior a un mes. Se trata de la cifra mensual más elevada registrada en el primer semestre del año para este tipo de contratación.
El volumen de contratos de muy corta duración experimentó además un importante incremento respecto a mayo, cuando se contabilizaron 799, lo que supone 365 contratos más en apenas un mes.

Junio fue también el mes con mayor actividad contractual de lo que va de año, con 2.511 contratos temporales, por delante de marzo (2.255), febrero (2.115) y enero (1.990).
Tras los contratos de un mes o menos, se registraron 311 contratos de entre uno y tres meses (12,4%), 258 de entre tres y seis meses (10,3%), 69 de más de seis meses (2,7%) y otros 709, el 28,2%, aparecen clasificados con una duración indeterminada.
Uno de cada dos contratos temporales no supera el mes
El balance del primer semestre mantiene la misma fotografía del mercado laboral. De los 8.210 contratos temporales registrados entre enero y junio, uno de cada dos (50,2%) tuvo una duración igual o inferior a un mes.En otras palabras, uno de cada dos contratos temporales firmados en la isla durante los seis primeros meses del año correspondió a este tramo de duración.
Los contratos de entre uno y tres meses representaron el 21,8% del total, mientras que el 15,5% figura con duración indeterminada. En cambio, los contratos de mayor estabilidad siguen siendo minoritarios: los de entre tres y seis meses apenas supusieron el 4,9% y los de más de seis meses, el 5,4%.
Las estadísticas permiten seguir la evolución de la contratación temporal en la isla y muestran el peso que siguen teniendo los contratos de corta duración dentro del mercado laboral lanzaroteño, especialmente coincidiendo con el incremento de la actividad económica durante el inicio de la temporada estival.






