La Feria de Raíces Atlánticas cierra en Arrecife una discreta primera edición
La primera edición de Raíces Atlánticas, la Feria de las Tradiciones de Lanzarote y La Graciosa, bajó el telón este fin de semana en Arrecife tras varios días de programación cultural repartida por diferentes espacios de la capital. La iniciativa, impulsada con apoyo institucional y organizada por Preventos Media, nació con la intención de convertirse en una cita estable dedicada a la cultura popular canaria y atlántica, combinando música, gastronomía, juegos tradicionales, artesanía y actividades divulgativas.
La propuesta transformó enclaves como el Parque José Ramírez Cerdá, la Plaza de Las Palmas, La Recova o la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz en escenarios abiertos a conciertos, talleres, exhibiciones y encuentros vinculados a las tradiciones de Lanzarote y La Graciosa.
Entre los actos con mayor seguimiento destacaron las actuaciones musicales de grupos como Acatife, Taburiente o Los Campesinos, especialmente en horario nocturno y durante el fin de semana. También registraron una importante presencia de público algunas actividades celebradas en la Plaza de Las Palmas, donde actuaron formaciones folclóricas y agrupaciones vinculadas a la música tradicional.
Sin embargo, la respuesta ciudadana fue desigual a lo largo de toda la programación. Según pudo comprobar este diario a través de testimonios de asistentes y lectores que pasaron por la feria, varias de las actividades celebradas durante el día registraron una afluencia discreta, especialmente aquellas alejadas de los conciertos principales.
Una propuesta amplia y todavía por definir
La feria apostó por una programación muy diversa, con presencia de juegos tradicionales, salto del pastor, juego del palo, talleres artesanales, tradición oral y propuestas gastronómicas. Más de 500 estudiantes de distintos centros educativos participaron además en actividades relacionadas con la cultura popular y el patrimonio insular.
Ese carácter amplio y multidisciplinar es precisamente uno de los aspectos que algunos asistentes consideran que deberá redefinirse en futuras ediciones. Parte del público entiende que la feria corre el riesgo de convertirse en un formato excesivamente disperso, con numerosas actividades bajo el paraguas de la “canariedad”, pero sin una identidad todavía completamente reconocible.
A ello se sumaron críticas relacionadas con la oferta gastronómica. Aunque el producto local y platos tradicionales tuvieron protagonismo dentro de la programación, es cuestionable los precios de algunos ventorrillos instalados en la feria, que resultaron elevados para un evento popular dirigido al público familiar.
Desde la organización, no obstante, se realiza un balance positivo de esta primera experiencia y ya se trabaja con la idea de dar continuidad al proyecto. El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, defendió durante el cierre del evento la importancia de impulsar espacios culturales vinculados a las tradiciones y a la identidad insular.
Raíces Atlánticas concluye así una primera edición marcada por el interés institucional y una programación ambiciosa, aunque todavía con margen de crecimiento en participación y organización.






