Betancort viaja a Santander mientras su Gobierno afronta su semana más difícil
El presidente lanzaroteño Oswaldo Betancort ha viajado a Santander en una de las semanas más complicadas de su mandato al frente del Cabildo de Lanzarote. Dos controversias relacionadas con integrantes de su equipo de Gobierno, una vinculada a la contratación de personal en los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) y otra al desplazamiento del consejero de Deportes a Hawái, han colocado la gestión del grupo de gobierno en el centro del debate político insular.

El presidente ha mantenido su agenda institucional en Cantabria mientras en Lanzarote crecen las peticiones de explicaciones sobre la actuación de sus consejeros y el uso de los recursos públicos. No ha ofrecido una comparecencia pública para abordar conjuntamente ambas polémicas.
El frente más delicado afecta a Ángel Vázquez, responsable de los Centros Turísticos, después de que su hijo obtuviera una plaza fija de fregador en un proceso selectivo de la entidad cuya resolución definitiva firmó el propio consejero. Un informe jurídico de los CACT concluyó que Vázquez debió abstenerse de intervenir desde julio de 2025, cuando su hijo figuraba en la lista provisional de admitidos. El documento advierte de la posible anulabilidad del procedimiento y plantea retrotraer las actuaciones al momento en que debió producirse esa abstención.
Vázquez ha defendido que delegó las competencias relacionadas con la selección de personal y que su firma tuvo carácter formal y administrativo. El Partido Popular lo ha apartado de la responsabilidad sobre los Centros Turísticos, aunque el consejero no ha perdido su acta. Su situación está condicionada, además, por una baja médica prolongada.

El PSOE ha reclamado a Betancort que exija su salida del Gobierno insular y convoque un pleno extraordinario para dar explicaciones. El presidente, por su parte, ha instado a su socio de gobierno a adoptar medidas tras conocerse las conclusiones del informe jurídico.
Hawái abre otro frente por los gastos públicos
La segunda controversia afecta al consejero de Deportes, Juan Monzón, por su desplazamiento a Kona, en Hawái. El PSOE ha cuestionado la duración del viaje, cifrada por la formación en doce días, y ha exigido conocer su coste, las dietas y la agenda institucional que justifican la estancia.
El Cabildo vincula el desplazamiento a la proyección internacional del Ironman Lanzarote, que celebrará su 35 aniversario en 2027. La controversia se centra en la necesidad de aclarar los gastos y los resultados concretos que la presencia del consejero puede aportar a la isla.
Santander, entre la cooperación y las explicaciones pendientes
En paralelo, Betancort -junto con una expedición técnico-política- se reunió el jueves en el Palacio de Festivales de Santander con el consejero cántabro de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad. El encuentro abordó asuntos turísticos, económicos, patrimoniales y de seguridad, además de la cooperación entre ambos territorios tras el acuerdo para impulsar la conexión aérea entre Lanzarote y Cantabria.
La reunión también sirvió para explorar nuevas vías de colaboración entre Lanzarote y Cantabria más allá de la conectividad aérea. Ambas delegaciones abordaron la diversificación económica, el aprovechamiento de los fondos europeos Next Generation y la modernización del sector primario, con especial atención a las infraestructuras de regadío, las explotaciones ganaderas y el relevo generacional. También trataron la conservación del patrimonio histórico y rural, la gestión de los espacios naturales y la coordinación en materia de emergencias, prevención de incendios y ciberseguridad. Por parte del Cabildo participaron, además de Betancort, la consejera Nori Machín y el consejero delegado de Turismo Lanzarote, Héctor Fernández.
La agenda institucional continúa, pero las preguntas sobre la gestión del equipo de Gobierno siguen abiertas. La cuestión política para Betancort es si las decisiones adoptadas hasta ahora serán suficientes para cerrar las controversias o si tendrá que asumir personalmente el coste de una crisis que afecta a dos áreas de su Ejecutivo.
La falta de explicaciones públicas del presidente sobre ambos asuntos mantiene el foco en su responsabilidad como máximo representante del Cabildo y en su capacidad para garantizar la transparencia que se exige a una institución pública.







