La prórroga de carburantes da aire en un escenario de precios elevados

La prórroga aprobada este martes por el Consejo de Ministros permitirá que los conductores y empresas de Canarias afronten los próximos meses con una parte de la factura de los carburantes contenida, aunque el mecanismo diseñado por el Estado irá reduciendo progresivamente la ayuda hasta diciembre. La medida -que entrará en vigor este jueves- coincide con un escenario de precios elevados de la gasolina y el gasóleo, que ya está repercutiendo sobre distintos sectores de la economía de las islas.

La rebaja estatal sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos quedará fijada en 20 céntimos por litro durante octubre, bajará a 13 céntimos en noviembre y se situará en 6 céntimos en diciembre. El Gobierno mantiene además un mecanismo de salvaguarda vinculado a la evolución de los precios, de manera que la reducción podría reforzarse si el encarecimiento de los carburantes mantiene una determinada intensidad.

En Canarias, esta medida estatal se suma a una decisión adoptada por el Gobierno autonómico para mantener durante el último trimestre del año el tipo cero del IGIC sobre determinados productos energéticos. El Ejecutivo canario ha establecido que esta protección se mantenga, inicialmente, durante octubre y que su continuidad en noviembre y diciembre quede condicionada a la evolución del IPC de gasolinas y gasóleos.

El decreto autonómico contempla que, si la variación de los precios en septiembre supera en más de un 15% la registrada un año antes, el tipo cero dejará de aplicarse en noviembre. La misma referencia se utilizará para decidir su continuidad durante diciembre con los datos correspondientes a octubre.

Impacto en la inflación

La combinación de ambas medidas supone que el impacto fiscal sobre el precio final de los combustibles será diferente al que afrontarán los consumidores de otros territorios españoles. Pero no significa que el precio en las estaciones de servicio vaya a quedar congelado: el coste del petróleo y de los mercados internacionales seguirá teniendo un peso determinante.

El contexto explica buena parte de la preocupación existente en Canarias. El encarecimiento de los carburantes está afectando especialmente a actividades con un elevado consumo de combustible. Transportistas, agricultores y pescadores afrontan un aumento de sus costes de explotación, mientras que las empresas de otros sectores también pueden recibir el impacto de forma indirecta a través del transporte de mercancías y servicios.

Para los hogares, el efecto más visible seguirá estando en el momento de repostar. Un descuento fiscal por litro reduce la factura, pero no elimina las subidas provocadas por el mercado internacional.

En el caso de los profesionales, Canarias mantiene también un régimen específico de devolución del impuesto sobre combustibles para agricultores y transportistas, cuya cuantía queda vinculada a la evolución de los precios. El decreto autonómico establece distintos tipos para gasolina y gasóleo profesional durante el trimestre y contempla modificaciones si se superan los umbrales establecidos por el IPC.

Así, el otoño comenzará en las islas con dos mecanismos fiscales simultáneos para contener el coste energético, pero ambos tienen fecha y condiciones. El alivio será mayor en octubre y se irá reduciendo conforme avance el trimestre, mientras la evolución internacional del petróleo determinará cuánto termina pagando realmente el consumidor en Canarias.

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