La Pescadería arrecifeña se abre al turismo gastronómico con apoyo autonómico

La antigua Pescadería Municipal de Arrecife vuelve a situarse en el centro de la actualidad de la capital lanzaroteña. La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, y el alcalde de Arrecife, Yonathan de León, visitarán este martes, 11 de agosto, las instalaciones para presentar el proyecto que permitirá recuperar este emblemático inmueble situado en la avenida Vargas.

El acto, previsto a las 11:30 horas, permitirá conocer sobre el terreno los detalles de una actuación que busca devolver la actividad a uno de los edificios históricos vinculados a la vida comercial de Arrecife y convertirlo en un nuevo espacio de carácter gastronómico, comercial y turístico.

La visita contará también con la presencia del director general de Infraestructuras, Sostenibilidad y Calidad Turística, Héctor Mateo; el consejero delegado de Gesprotur, Ignacio Solana, y la concejala de Comercio y Turismo del Ayuntamiento de Arrecife, Eli Merino.

El proyecto contempla la transformación del inmueble para acoger actividades relacionadas con la venta, preparación y degustación de productos del mar, además de incorporar una cocina, servicios adaptados y una terraza en la cubierta. La intervención incluye asimismo medidas de accesibilidad universal y eficiencia energética.

La actuación está financiada por la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias a través de Gesprotur y cuenta con un presupuesto base de 466.601,50 euros, sin impuestos. Las obras fueron sacadas a licitación el pasado mes de julio, dentro del proceso administrativo destinado a hacer realidad la recuperación del edificio.

Un nuevo eje gastronómico para el centro de Arrecife

La recuperación de la Pescadería forma parte de una estrategia más amplia para revitalizar el centro histórico de Arrecife. El inmueble está llamado a complementar a La Recova, cuya rehabilitación también está prevista, con el objetivo de generar un eje comercial y gastronómico en torno a los productos locales.

La propuesta pretende adaptar estos espacios históricos a las nuevas formas de consumo, combinando la comercialización de productos con lugares para su elaboración y degustación y potenciando los productos de kilómetro cero.

Con esta intervención, Arrecife busca recuperar un edificio con valor histórico y, al mismo tiempo, dotarlo de nuevos usos capaces de generar actividad económica, atraer visitantes y reforzar la oferta gastronómica de la capital de Lanzarote.