Revisión de las ZAR, una cuestión de más control ambiental sin expropiaciones
El Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote han acordado revisar las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) para corregir errores técnicos y reforzar las garantías ambientales, en una llave hacia la descarbonización de la isla. Ambas administraciones activarán en el plazo de un mes una comisión técnica que se encargará de analizar los fallos detectados en los mapas y redefinir los espacios previstos para el desarrollo de energías limpias.
La revisión responde a errores materiales detectados en la cartografía inicial, en un proceso que, según las instituciones, forma parte del desarrollo normal de una planificación “rigurosa y adaptada a la realidad insular”.
El consejero regional de Transición Ecológica, Mariano Hernández Zapata, subrayó que las ZAR deben ser “un instrumento útil” que combine avance energético con protección ambiental y paisajística.
En la misma línea, el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, apostó por abrir el proceso a más actores mediante mesas técnicas y comisiones sectoriales que permitan definir una estrategia consensuada.
Uno de los mensajes más contundentes lanzados por ambas administraciones es la prioridad por las instalaciones en cubiertas y espacios ya transformados, evitando así un impacto innecesario en el territorio.
Además, se recuerda que en Canarias está prohibida la expropiación de suelo para proyectos fotovoltaicos, lo que obliga a los promotores a contar con la titularidad de los terrenos.
Las ZAR, insisten, no implican ocupación masiva del territorio: el objetivo es utilizar en torno al 0,23% de la superficie insular para cumplir con los objetivos de descarbonización fijados para 2030.
Doble filtro ambiental
El desarrollo de estas zonas estará sujeto a una evaluación ambiental estratégica, a la que se sumará una segunda evaluación individual para cada proyecto que se plantee.
Con este doble control, las administraciones buscan garantizar la protección de la biodiversidad y del paisaje, uno de los principales valores de Lanzarote.
Otro de los aspectos destacados es el impulso a la participación local en los proyectos energéticos. El Ejecutivo autonómico trabaja en un decreto que obligará a que instalaciones de más de 2 MW ofrezcan al menos un 20% a instituciones y ciudadanía canaria.






