Nueva Canarias alerta de un posible cierre del Hospital Insular geriátrico
El diputado por Lanzarote y La Graciosa y presidente insular de Nueva Canarias–Bloque Canarista (NC-BC), Yoné Caraballo, ha denunciado públicamente la existencia de planes por parte del Gobierno de Canarias para cerrar el Hospital Insular como centro geriátrico de referencia y convertirlo en una planta más del Hospital Doctor José Molina Orosa. La comparecencia se realizó junto a la doctora Blanca Torres y representantes del comité de empresa del centro hospitalario.
Según explicó Caraballo, tras solicitar documentación oficial a la Consejería de Sanidad, ha tenido acceso a informes internos que evidencian la intención de ocupar el edificio del Hospital Insular. Esta circunstancia, señaló, estaría relacionada con una notificación oficial emitida el pasado 4 de diciembre y con la reactivación de traslados de servicios y personal al Molina Orosa.
En relación con el estado del inmueble, el diputado hizo referencia a un informe técnico encargado por la propia administración sanitaria que reconoce el deterioro estructural propio de un edificio con más de 75 años de antigüedad. No obstante, el documento concluye que no es necesaria la adopción de medidas inmediatas, ya que no existe riesgo para la seguridad de pacientes ni trabajadores.
Pese a ello, desde NC-BC se subraya que ni en los Presupuestos Generales de Canarias de 2025 ni en los de 2026 figura consignación económica alguna destinada a la reforma o reconstrucción del Hospital Insular, ni existe proyecto redactado. Para la formación, esta ausencia de planificación refuerza la sospecha de un desmantelamiento progresivo del centro como hospital geriátrico.
Ante este escenario, Caraballo ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) en el Parlamento de Canarias, elaborada con aportaciones de profesionales sanitarios, que será debatida en el primer pleno de 2026. La iniciativa busca garantizar la continuidad del Hospital Insular como centro especializado en geriatría.
La propuesta incluye la exigencia de financiación y proyecto para la restauración del edificio, un calendario previo a cualquier traslado de servicios, la garantía de retorno de los mismos, la participación del personal sanitario en el proceso y el mantenimiento de la calidad asistencial y de la especialización geriátrica incluso en situaciones de saturación hospitalaria.
Desde NC-BC se insiste en que el Hospital Insular forma parte del patrimonio sanitario de Lanzarote y Canarias y que cualquier decisión sobre su futuro debe adoptarse con transparencia y consenso institucional y social.





