Las bodegas lanzaroteñas mantienen el precio de la uva pese a la gran cosecha

La vendimia de 2026 está dejando una noticia especialmente positiva para el sector vitivinícola de Lanzarote. Las bodegas de la isla han decidido mantener prácticamente intactos los precios de compra de la uva respecto al pasado año, a pesar de que la cosecha será muy superior y superará los dos millones de kilos, frente a los apenas 800.000 kilos obtenidos en 2025.

Cuando ya se han recogido alrededor de 900.000 kilos de uva, las bodegas están pagando entre 3,5 y 4 euros por kilo de Malvasía Volcánica, la variedad más apreciada de la Denominación de Origen Vinos de Lanzarote. En el caso de las variedades Listán Blanco y Listán Negro, los precios son ligeramente inferiores, aunque también se mantienen en niveles considerados muy favorables para los viticultores.

Desde el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Lanzarote valoran muy positivamente esta situación, ya que el importante incremento de la producción no provoca una caída de los precios. La demanda de uva continúa siendo elevada y las bodegas han optado por mantener una política de compra que actualmente parece garantizar la rentabilidad de los productores.

Además, en los últimos años el sector ha incorporado mecanismos de seguimiento y control de los precios, lo que ha aportado mayor transparencia y estabilidad a las relaciones entre viticultores y bodegas.

Ayuda también a la buena evolución del sector el hecho de que buena parte de los nuevos propietarios que vertebran las cuarenta bodegas insulares son jóvenes emprendedores y profesionales conocedores del mundo del vino que, como las bodegas tradicionales, están apostando por la calidad, la innovación y la valorización de la uva lanzaroteña.

Pese a este escenario favorable, el sector continúa afrontando importantes retos. El principal sigue siendo el relevo generacional entre los viticultores, ya que muchos productores se acercan a la edad de jubilación sin encontrar continuidad en sus explotaciones. A ello se suman los elevados costes que supone mantener el singular cultivo de la vid en La Geria y otros espacios vitícolas de la isla, un factor que ralentiza la creación de nuevas plantaciones.

En este contexto, son las propias bodegas, junto con algunos empresarios vinculados al sector, quienes están impulsando buena parte de las nuevas plantaciones de viñedo, una apuesta que busca garantizar el futuro de uno de los productos más emblemáticos de Lanzarote.

2 Respuestas

  1. Uvilla dice:

    yo vendo a la bodega de siempre, lo otro me saldrá caro algún día

  2. Juan Bello dice:

    Si esta es la oferta por parte de los bodegueros. Son los viticultores, para mi propietarios agrícolas de venderlas al mejor postor.

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