Interceptado un velero con media tonelada de cocaína al sur de Canarias
Una operación conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha culminado con la interceptación de un velero que transportaba cerca de 500 kilos de cocaína en aguas del Atlántico Norte. a actuación se saldó con la detención de los tres tripulantes de la embarcación, que ya han sido trasladados junto a la droga al puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
La intervención se desarrolló en el marco de dos operativos internacionales contra el narcotráfico marítimo en la zona de la Macaronesia. El primero, denominado ‘Pascal-Lino’, está impulsado por el Servicio de Vigilancia Aduanera y la Aduana francesa (DNRED), mientras que el segundo, la operación ‘Azul’, está coordinado por la Policía Judicial de Portugal a través del Centro de Análisis contra el Narcotráfico Marítimo en el Atlántico (MAOC-N).
Las investigaciones permitieron detectar un velero sospechoso que navegaba a unas 400 millas al sur del archipiélago canario. Tras recibir información de inteligencia, el buque de operaciones especiales Petrel I fue redirigido hacia la zona para iniciar un seguimiento discreto de la embarcación.
La vigilancia se prolongó durante varios días debido a las complejas condiciones de navegación existentes en la zona. Finalmente, el velero fue interceptado gracias a una actuación conjunta del Petrel I y del patrullero francés Jean Francois Deniau, ambos desplegados en labores de control marítimo en aguas de la Macaronesia, el espacio oceánico comprendido entre Azores y Cabo Verde.
Información de varios países
La operación contó con la colaboración de distintos organismos internacionales. Las autoridades españolas recibieron información procedente de la Policía Judicial portuguesa, la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido (NCA), la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA) y la agencia europea Frontex.
Toda la información fue canalizada y coordinada en España por el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), que trabajó conjuntamente con Policía Nacional, Guardia Civil y Vigilancia Aduanera para el análisis y seguimiento del objetivo.
Uno de los aspectos más complejos del operativo fue la ejecución del abordaje. Según han informado las autoridades, las condiciones meteorológicas fueron especialmente adversas, con fuerte oleaje, vientos intensos y bancos de niebla frecuentes en la zona de actuación.
Estas circunstancias impidieron incluso el apoyo de medios aéreos durante la fase final de la operación y dificultaron las maniobras necesarias para desplegar las embarcaciones auxiliares utilizadas por los equipos de intervención.







