Puesta en marcha en Haría de un plan para revisar las viviendas vacacionales
El Ayuntamiento de Haría ha aprobado el Plan de Comprobación y Control de las Viviendas Vacacionales existentes en el término municipal, un instrumento que permitirá revisar durante los próximos cuatro años la situación administrativa y las condiciones de estos alojamientos turísticos. Hay que recordar que en Lanzarote se concentran el 17% de la oferta regional de este tipo de alojamientos.

La resolución de la Alcaldía, firmada por el primer edil local Alfredo Villalba el pasado 14 de septiembre, establece que el plan tendrá una vigencia de cuatro años y que su aplicación comienza de forma inmediata.
El programa se aplica a las viviendas vacacionales existentes con anterioridad al 13 de diciembre de 2025 y tiene como referencia la relación de alojamientos que facilite la Consejería competente en materia de turismo del Gobierno de Canarias. Su finalidad es comprobar tanto la documentación que habilita la actividad como el cumplimiento de las condiciones exigibles.
El primer paso será elaborar un inventario municipal con las viviendas inscritas en el Registro General Turístico y habilitadas mediante declaración responsable o título equivalente antes de esa fecha. El Ayuntamiento prevé además georreferenciar los alojamientos e incorporar la información a un Sistema de Información Geográfica, con el objetivo de identificar zonas de concentración y facilitar la planificación de las inspecciones.
Revisión documental e inspecciones
El plan contempla una primera fase de comprobación de declaraciones responsables, licencias y demás documentación relacionada con la actividad. Cuando sea necesario, el Ayuntamiento podrá requerir la subsanación de documentación o la regularización y adecuación administrativa de la actividad.
A continuación se analizarán indicadores de riesgo, posibles irregularidades o denuncias. Las viviendas que presenten circunstancias que requieran una comprobación adicional podrán ser objeto de inspecciones presenciales para verificar las condiciones reales del inmueble.

La segunda gran fase contempla la comprobación de las condiciones técnicas, funcionales, ambientales, urbanísticas y de seguridad de las viviendas vacacionales. Las actuaciones se organizarán atendiendo a la antigüedad de las inscripciones y se desarrollarán mediante distintos periodos de revisión.
El plan establece, además, actuaciones inspectoras específicas para los alojamientos en los que existan indicios de riesgo o irregularidades comunicados por agentes de la autoridad.
Entre las situaciones consideradas de riesgo grave figuran los casos en los que se aloje a un número de personas igual o superior al 150% de la capacidad de la vivienda.
Una vez finalizados los cuatro años de aplicación, el Ayuntamiento deberá elaborar una memoria de evaluación de los resultados alcanzados y remitirla al Cabildo de Lanzarote y al Gobierno de Canarias.







