El Teide estrena este lunes el cobro por acceder a sus senderos más sensibles

Este lunes 19 de enero entra en vigor un nuevo sistema de cobro por acceso a senderos muy sensibles del Parque Nacional del Teide, impulsado por el Cabildo de Tenerife con el objetivo de mejorar la protección del entorno y controlar la presión de visitantes en rutas emblemáticas. La medida, conocida como “ecotasa” o tarifa pública por uso, afecta desde hoy principalmente a dos senderos de alta montaña: el PNT 10 Telesforo Bravo, que conduce a la zona del cráter del volcán, y el PNT 07 Montaña Blanca – La Rambleta —ambos sometidos a un sistema de reserva previa con tarifas variables según perfil del usuario, día y horario.

Este cobro no solo pretende regular el acceso y reducir el impacto ambiental, sino también generar recursos para la conservación, seguridad y mejora de la experiencia de quien visita este símbolo natural de Canarias.

Los residentes en Tenerife y los menores de 14 años están exentos, mientras que los visitantes de otras islas del Archipiélago abonan desde cantidades moderadas hasta tasas que pueden llegar a pagar hasta 15 € en algunos casos.

El sistema se gestiona a través de la plataforma de reservas Tenerife ON, que habilita franjas horarias concretas para el acceso y exige la presentación de datos y tarjeta bancaria al formalizar la reserva. La administración insular subraya que los fondos recaudados se destinarán íntegramente a la gestión responsable del parque, un enfoque cada vez más extendido en espacios naturales saturados.

Una tendencia en la gestión ambiental

La iniciativa del Teide se inserta en una tendencia creciente de aplicar modelos de pago por uso en entornos naturales especialmente frágiles o vulnerables al turismo masivo. La lógica que se esgrime detrás de estas medidas es doble: por un lado, moderar la afluencia para reducir la erosión, la degradación de hábitats y los riesgos humanos asociados a zonas de alta montaña; por otro, obtener recursos económicos que permitan reforzar la vigilancia, mejorar infraestructuras mínimas y ofrecer actividades de divulgación ambiental.

Este tipo de políticas no es exclusivo del Teide. En Lanzarote, por ejemplo, el único modelo actual de regulación del paso de acceso a un espacio natural abierto lo encontramos en Los Ajaches. Este enfoque se ha centrado más en la protección estricta del paisaje y la biodiversidad, evitando la saturación de los itinerarios en uno de los parajes más frágiles de la isla.

Los defensores de la ecotasa argumentan que se trata de una herramienta justa y equilibrada, que permite continuar disfrutando de los valores naturales sin comprometer su integridad a largo plazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies