El empresariado lanzaroteño arranca 2026 moderando sus expectativas

El tejido empresarial de la isla ha iniciado el año 2026 con sensaciones encontradas. Según el último informe del Indicador de Confianza Empresarial (ICE) correspondiente a enero de 2026, elaborado por la Cámara de Comercio de Lanzarote y Caja Siete a partir de los datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC), las empresas de Lanzarote cerraron 2025 con una mejora clara en su situación, aunque afrontan el primer trimestre de 2026 con menor optimismo que en la encuesta anterior.

El indicador, de ámbito insular, se construye -como el canario y el nacional- a partir de las opiniones directas de los empresarios sobre la evolución reciente de sus negocios (indicador de situación) y sus expectativas para el trimestre siguiente, sin ponderaciones: cada encuestado tiene el mismo peso en el resultado final.

Los datos del cuarto trimestre de 2025 reflejan un balance positivo. El saldo de situación sube desde los +22,1 puntos en octubre hasta +28,3 puntos, igualando los buenos registros del mismo periodo del año anterior. Un 34,6% del empresariado afirma haber obtenido resultados favorables, frente a un 6,3% que reconoce un empeoramiento, mientras que el 59,1% declara haberse mantenido estable

La fotografía de cierre de año es, por tanto, de consolidación y recuperación. Distinta es la lectura cuando se observa el trimestre en curso. El saldo de expectativas para el primer trimestre de 2026 desciende de +15,7 a +11,8 puntos, lo que supone una caída del 24,8% respecto a la encuesta anterior. El 22,8% de los empresarios prevé mejorar su situación en los próximos meses, mientras que un 11,8% espera que empeore y un 65,4% confía en mantenerla. Es decir, casi dos tercios del tejido empresarial insular apuesta por la estabilidad, pero el bloque claramente optimista pierde peso.

Al combinar situación y expectativas, el Indicador de Confianza Empresarial Armonizado (ICEA) apenas varía en la isla: pasa de 134,4 a 134,7 puntos, una subida mínima del 0,2%. Lanzarote se mantiene prácticamente plana, en un contexto en el que también se observan ligeros ajustes a nivel regional y nacional.

Bajo la amenaza de la inflación

En materia de precios, las expectativas apuntan a un repunte de las tensiones al alza. El 21,3% del empresariado lanzaroteño espera subir precios en el primer trimestre, frente al 7,9% que prevé bajarlos, lo que arroja un saldo de +13,4 puntos, superior al de la encuesta anterior. En el trimestre ya cerrado, el saldo también fue positivo (+13,4 puntos), aunque más moderado que en octubre. La estabilidad sigue siendo dominante: el 75,6% de las empresas afirma haber mantenido sus precios.

El empleo refleja igualmente un escenario de contención. De cara al primer trimestre, el saldo de expectativas es negativo (–5,5 puntos), aunque mejora respecto al trimestre. Solo un 6,3% espera aumentar plantilla, frente a un 11,8% que anticipa recortes, mientras que el 81,9% prevé mantener el empleo. En cuanto al trimestre ya finalizado, el saldo se sitúa en 0 puntos, tras el retroceso desde los +7 puntos de octubre, aunque casi ocho de cada diez empresas aseguran haber mantenido su plantilla.

En conjunto, el arranque de 2026 no dibuja un escenario de retroceso, pero sí de prudencia. Tras un cierre de 2025 con resultados sólidos, el empresariado lanzaroteño modera sus expectativas y apuesta por la estabilidad en un contexto de cautela generalizada. La confianza se mantiene, aunque con menos impulso que hace apenas unos meses.

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