El Consorcio gestionaría el agua hasta 2027 tras la ruptura unánime con Canal
La Asamblea del Consorcio del Agua de Lanzarote celebró este lunes por la mañana una de las sesiones más trascendentes de los últimos años para el futuro del ciclo integral del agua en Lanzarote y La Graciosa.
En una reunión marcada por la unanimidad institucional, todos los representantes presentes respaldaron dos decisiones de enorme calado: consultar y pedir el aval del Consejo Consultivo de Canarias sobre la resolución del contrato con Canal Gestión Lanzarote iniciada hace meses -y tras resolver las alegaciones- e impulsar, de forma paralela, el expediente de intervención del servicio.
Con ambos acuerdos sobre la mesa, el grupo de gobierno que preside Oswaldo Betancort da un paso decisivo hacia un cambio de modelo en la gestión del agua, abriendo una etapa inédita en la Isla.
El primero de los asuntos aprobados fue avanzar con el procedimiento para resolver el contrato con la actual concesionaria, una vez concluido el periodo de alegaciones. A efectos prácticos, el siguiente movimiento será solicitar al Consejo Consultivo de Canarias el preceptivo informe jurídico sobre la rescisión contractual por los graves incumplimientos detectados en la prestación del servicio.
La relevancia política del acuerdo quedó reflejada en el respaldo unánime de todos los municipios lanzaroteños, incluidos los representantes socialistas y el alcalde de Yaiza, Óscar Noda, que avalaron la propuesta impulsada por el Ejecutivo insular.
El segundo punto del orden del día, especialmente sensible por sus consecuencias operativas, fue la aprobación del inicio del expediente de intervención del servicio, antesala del eventual secuestro de la concesión. También salió adelante con el apoyo de todos los integrantes de la Asamblea.
La medida se sustenta en un amplio informe técnico elaborado por el gerente del Consorcio, Fernando Fernández, cuyo trabajo fue expresamente reconocido y felicitado por los miembros del órgano. El proceso que ahora se abre será complejo y prolongado en el tiempo, e incluirá el nombramiento de dos futuros interventores que asumirán la dirección del servicio. Durante esa fase, la gestión se desarrollará a cuenta y riesgo de la concesionaria.
El consejero de Aguas, Domingo Cejas, anunció además la creación inmediata de un grupo de trabajo integrado por una decena de profesionales -ingenieros, juristas, administrativos y técnicos especializados- que tendrán la misión de diseñar y ejecutar esta operación histórica promovida por el Cabildo de Lanzarote.
Intenciones a medio plazo
Durante la sesión, Oswaldo Betancort avanzó a los miembros de la Asamblea cuál es la hoja de ruta política que maneja su grupo de gobierno: que sea el propio Consorcio quien asuma la gestión directa del servicio hasta las elecciones de mayo de 2027. Sería entonces el nuevo gobierno surgido de las urnas el que decida el modelo definitivo de gestión para las próximas décadas.
La propuesta dibuja una transición ordenada, aunque desde la propia institución se admite que el camino será largo y no exento de dificultades. Los alcaldes socialistas reclamaron la creación de una comisión de seguimiento para fiscalizar cada paso del procedimiento. Betancort respondió comprometiéndose a convocar la Asamblea cuantas veces resulte necesario, consciente de la complejidad administrativa, jurídica y técnica del proceso.
En ese nuevo escenario también habrá cambios internos en la estructura de gestión. La jurista Eugenia Torres dejará de ser la responsable del contrato para centrarse en la defensa jurídica del Cabildo frente a Canal Gestión Lanzarote, después de que la adjudicataria ya haya advertido que no facilitará la transición. Por su parte, Fernando Fernández asumirá desde ahora la función de nuevo gestor contractual.
La jornada deja una imagen poco habitual en la política insular: consenso total en torno a una decisión estratégica. El futuro del agua en Lanzarote ha entrado, definitivamente, en una nueva fase.






