Lanzarote impulsa la apicultura con el apoyo técnico de La Palma
Los cabildos de Lanzarote y La Palma han iniciado una colaboración institucional para reforzar la apicultura insular y asegurar la conservación de la abeja negra canaria, una raza autóctona considerada clave para el equilibrio ecológico del Archipiélago. El objetivo es facilitar el acceso a abejas reinas certificadas a los productores lanzaroteños y evitar procesos de hibridación que comprometan su pureza genética.
El acuerdo comenzó a concretarse en una reunión celebrada en la sede de Presidencia del Cabildo de Lanzarote, con la participación del presidente insular, Oswaldo Betancort; el consejero de Agricultura del Cabildo de La Palma, Alberto Paz; y el presidente de la Agrupación de Defensa Sanitaria de Apicultores de La Palma, Elías González. El encuentro permitió avanzar en la coordinación técnica y en el contacto directo entre asociaciones apícolas de ambas islas.
Actualmente, en Lanzarote operan ocho productores apícolas que gestionan más de 300 colmenas, localizadas en su mayoría en el norte de la isla. Aunque la producción de miel es limitada, la actividad tiene un alto valor ambiental por su papel en la polinización de cultivos y flora silvestre.
La declaración de la abeja negra como raza protegida en Canarias, que prohíbe la importación de otras variedades, convirtió a islas como La Palma y Lanzarote en territorios estratégicos para su conservación. En este contexto, la experiencia palmera resulta clave para el desarrollo del sector en Lanzarote.
El plan contempla la cesión de abejas reinas procedentes del sur de La Palma, seleccionadas por su adaptación al medio, mansedumbre y productividad. De este modo, los apicultores lanzaroteños podrán crear sus propios núcleos de abeja negra canaria, reforzando las colmenas existentes y contribuyendo a la sostenibilidad del sector primario insular.






