El PSOE de Tinajo solicita paralizar las ZAR hasta lograr un consenso real
El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Tinajo ha presentado una moción al pleno municipal para exigir la paralización de la tramitación de las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) en Lanzarote hasta que exista un acuerdo “claro, transparente y consensuado” entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Lanzarote y los distintos ayuntamientos de la Isla.
La iniciativa defiende la necesidad de avanzar en la implantación de energías renovables, pero reclama que ese proceso se desarrolle desde el consenso institucional y contando con las administraciones locales, a las que consideran fundamentales por su conocimiento directo del territorio y de la realidad social, ambiental y paisajística de cada municipio.
La portavoz del Grupo Socialista en Tinajo, Begoña Hernández, advirtió de que “la transición energética no puede hacerse de espaldas al territorio ni a los municipios que conocen de primera mano su realidad paisajística, ambiental y social”.
“El PSOE no cuestiona la necesidad de avanzar hacia un modelo energético más limpio y sostenible, pero sí la forma en la que se está gestionando este proceso en Lanzarote”, señaló Hernández.
La dirigente socialista aseguró que las energías renovables “son imprescindibles”, aunque criticó que su implantación se esté desarrollando “desde la improvisación, la confusión institucional y la falta de acuerdo con el territorio”.
La moción presentada por el PSOE recuerda además que el protocolo de las ZAR ha generado en los últimos meses un importante conflicto institucional entre el Gobierno autonómico y el Cabildo de Lanzarote, con discrepancias públicas sobre el alcance del acuerdo firmado, la superficie afectada y la interpretación de los mapas incorporados al documento.
Según recoge la iniciativa socialista, el Gobierno de Canarias sostiene que el protocolo contempla una bolsa de 3.163,89 hectáreas consideradas aptas para el desarrollo de proyectos renovables, equivalente al 3,75% de la superficie insular.
Sin embargo, desde el Cabildo se ha defendido públicamente que el documento finalmente firmado no se corresponde con lo pactado inicialmente y se ha llegado incluso a advertir de posibles errores que podrían afectar a la validez del protocolo. Para Begoña Hernández, esta situación “no puede cerrarse en falso”, especialmente por tratarse de una cuestión estratégica para el futuro territorial y energético de Lanzarote.
“No es aceptable que la ciudadanía reciba mensajes contradictorios, que las instituciones se desmientan entre sí y que los ayuntamientos queden relegados a un papel secundario”, afirmó.








