Zonzamas deja de dar nombre al complejo insular de residuos
El antiguo Complejo Ambiental de Zonzamas dejará de utilizar esa denominación y pasará a llamarse Complejo Ambiental Insular de Residuos. El pleno del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa aprobó este jueves por unanimidad el cambio de nombre, con el objetivo de diferenciar las instalaciones destinadas al tratamiento de residuos del yacimiento arqueológico situado en el mismo entorno.
La modificación pretende reservar el nombre de Zonzamas para el enclave patrimonial, considerado uno de los espacios relevantes para conocer la historia de la Isla y sus primeros pobladores, y evitar posibles confusiones con la infraestructura insular de gestión de residuos.

La decisión ha reabierto también el debate político sobre la autoría de la iniciativa. El consejero del Cabildo, Óscar Noda, ha reivindicado que el expediente tiene su origen en una moción que presentó el 2 de mayo de 2025 y que fue aprobada por unanimidad en el pleno celebrado cuatro días después.
Noda asegura que volvió a interesarse por el estado de la tramitación durante este mes, mediante una pregunta dirigida al Gobierno insular. El consejero ha respondido así a Domingo Cejas, responsable del área de Residuos, y sostiene que la culminación del procedimiento deriva de aquella propuesta y del posterior seguimiento que realizó.
La moción planteaba retirar la referencia a Zonzamas de las instalaciones de tratamiento de residuos para vincular ese nombre exclusivamente al yacimiento arqueológico. Noda considera que la nueva denominación permite corregir una confusión entre dos espacios distintos y reconocer el valor patrimonial del enclave histórico.
De vertedero a instalación insular de tratamiento
Por su parte, Domingo Cejas ha defendido que el nuevo nombre refleja mejor la función y el ámbito territorial de unas instalaciones que reciben y tratan los residuos generados en Lanzarote y La Graciosa. El consejero también ha destacado la evolución experimentada por el complejo desde sus orígenes.
La historia de estas instalaciones se remonta a 1976, cuando el Cabildo elaboró el proyecto del antiguo vertedero insular para centralizar la eliminación de residuos y evitar la proliferación de vertederos incontrolados.
Un cambio importante llegó a mediados de 2002, con la entrada en funcionamiento de la planta de clasificación, que transformó el vertedero en un complejo ambiental. Desde entonces se han incorporado distintas infraestructuras y procesos de tratamiento para adaptarse a las necesidades de las dos islas y a las exigencias medioambientales.
Entre las actuaciones más recientes figura la nueva planta de compostaje, cuyas obras comenzaron en 2026 y que tendrá capacidad para tratar hasta 4.375 toneladas anuales de materia orgánica y restos vegetales. También se han previsto inversiones para modernizar instalaciones, viales, sistemas de lixiviados y pluviales, áreas de tratamiento y dispositivos de protección contra incendios.
La propuesta de cambio de denominación recibió previamente el respaldo unánime de la Comisión Plenaria del Área de Residuos, reunida el 25 de febrero de 2026, antes de su aprobación definitiva por el pleno del Cabildo.







