La mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo
«La mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo». El conocido dicho resume una exigencia que debería ser especialmente importante cuando hablamos de instituciones y empresas públicas: no basta con hacer las cosas correctamente; también hay que ofrecer la máxima transparencia para que la ciudadanía pueda conocer cómo se utilizan los recursos de todos.
La reflexión cobra actualidad tras la participación de Lanzarote como territorio invitado de honor en la 64ª Festa do Pulpo de O Carballiño, en Ourense, celebrada este pasado fin de semana. Una representación vinculada al Cabildo y a los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) acudió a este multitudinario encuentro gastronómico, entre ellos los consejeros Ángel Vázquez y Miguel Ángel Jiménez, además del jefe de producción y un cocinero, según la información disponible por parte de este medio.
La presencia de Lanzarote puede defenderse como una acción de promoción exterior. De hecho, Vázquez ha asegurado que la aportación económica de la Isla al evento fue de cero euros y que los CACT participaron con una muestra de productos lanzaroteños, concretamente cinco cajas de vino, seis kilos de queso y seis kilos de papas. También se promocionó la imagen de Lanzarote mediante camisetas conmemorativas.
Precisamente por eso resulta difícil entender la ausencia de una comunicación oficial detallada sobre una actuación que no parece menor. No se trata únicamente de cuánto dinero público se haya gastado -una cuestión que debe quedar acreditada documentalmente- sino de conocer quién participó, qué gastos asumió cada entidad, qué objetivos perseguía la acción y cuál fue su retorno promocional para Lanzarote.
La polémica se inició después de que Unidos por Lanzarote reclamara información sobre el supuesto coste de la participación. Su portavoz, Laureano Álvarez, llegó a hablar de una posible cantidad cercana a 250.000 euros, aunque reconoció no disponer de documentación que acreditara esa cifra. Posteriormente, el consejero de los CACT negó que Lanzarote hubiera realizado aportación económica al evento.
Precisamente porque existen versiones contrapuestas, la solución debería ser sencilla: publicar los datos y el expediente. Una empresa pública y un Cabildo que pertenecen a todos los lanzaroteños deberían ser los primeros interesados en despejar cualquier duda.

Además, cuando uno de los responsables políticos que participa en la acción es natural de la localidad anfitriona, como ocurre con Ángel Vázquez y O Carballiño, la transparencia adquiere todavía mayor importancia. No porque esa circunstancia implique irregularidad alguna, sino porque obliga a extremar las explicaciones para evitar cualquier sombra de duda.
Promocionar Lanzarote fuera de la Isla puede ser positivo. Pero la promoción institucional debe viajar acompañada de algo igual de importante: información pública, claridad y rendición de cuentas. La mujer del César, también cuando se trata de dinero público, no solo debe ser honrada: debe parecerlo.








¡ No lo dirán por los consorte de los dirigentes socialista de la isla ¡.
Te digo, godos bien echados, que explique bien las cuentas que no nos trate como tontos.
casi nada estos ni se hablan cc y pp solo reparten a los suyos
A estos sepas sopla