La capital lanzaroteña reúne a miles de personas en la Cabalgata de Reyes
Arrecife celebró este lunes la tradicional Cabalgata de Reyes Magos con una amplia participación ciudadana, en una jornada marcada por la afluencia de público y la presencia mayoritaria de familias. Miles de personas se concentraron a lo largo del recorrido para acompañar a Melchor, Gaspar y Baltasar en uno de los actos centrales del programa navideño de la capital.
El desfile, organizado por la Concejalía de Fiestas del Ayuntamiento de Arrecife que dirige el edil Echedey Eugenio, partió desde la rotonda de Puerto Naos y finalizó a la altura de la Sociedad Democracia, transformando las calles en un escenario festivo con música, animación y elementos escenográficos dirigidos especialmente al público infantil.
La Cabalgata contó con siete carrozas de gran formato, entre las que se incluyeron diferentes alegorías navideñas y de fantasía, además de la carroza que acompañó a los Reyes Magos durante todo el recorrido. El dispositivo se completó con la participación de más de 500 figurantes, entre artistas, personajes infantiles, asociaciones, murgas infantiles y personal de organización.
Uno de los aspectos destacados de la jornada fue el carácter inclusivo del evento. La organización habilitó zonas específicas para personas con movilidad reducida, un tramo sin ruidos en el inicio del recorrido y un espacio reservado para personas mayores usuarias del Hospital Insular, con el objetivo de facilitar el acceso y disfrute de la Cabalgata en condiciones de comodidad y seguridad.
La programación del Día de Reyes comenzó por la mañana con el recorrido de Sus Majestades por distintos barrios de Arrecife a bordo de coches descapotables. Durante esta visita se llevó a cabo la tradicional entrega simbólica de la llave de la ciudad, un acto que precede a la llegada de los Reyes a los hogares durante la noche.
Por la tarde, y pese a la presencia de lluvia, Melchor, Gaspar y Baltasar hicieron su entrada en la Cabalgata a lomos de camellos, manteniendo una de las imágenes más tradicionales del evento.
El desfile puso el cierre a las fiestas navideñas en la capital lanzaroteña, con un amplio despliegue organizativo y de seguridad. La Cabalgata volvió a situarse como uno de los eventos con mayor seguimiento popular del calendario festivo de Arrecife, reforzando su carácter participativo y su arraigo entre la población local.
Multitudinaria acogida en Yaiza y Playa Blanca
Por otra parte, las localidades de Yaiza y Playa Blanca vivieron también este martes una intensa tarde-noche de Reyes con la celebración de sus respectivas cabalgatas, que congregaron a cientos de personas en las principales calles y plazas del municipio.
Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron ambas localidades acompañados por un amplio séquito de animación, despertando la expectación de familias, niños y niñas, así como de numerosos visitantes que siguieron el desfile entre aplausos, fotografías y peticiones de caramelos.
La jornada comenzó en Yaiza a última hora de la tarde. A pesar de algunas gotas de lluvia, el público se mantuvo en el recorrido, que partió desde la antigua galería del pueblo, atravesó la calle central y finalizó en la Plaza de la Alameda, junto a la iglesia de Los Remedios.
En este espacio se desarrolló la entrega simbólica de las llaves del municipio a los Reyes Magos y se celebró una actuación del ballet Dance Pop, que también participó en el desfile. Posteriormente, niños y niñas pudieron saludar a sus Majestades en un encuentro directo.
Ya entrada la noche, la comitiva real llegó a Playa Blanca, donde la asistencia fue especialmente numerosa. Las aceras de la calle Jaime Quesada, la Avenida Papagayo y el entorno de la Plaza del Carmen se llenaron de público para seguir el paso de los Reyes, que recorrieron la localidad a lomos de camello.
El desfile estuvo animado por personajes infantiles, princesas y las batucadas Timanafeiros, Yaiseros y Ritmos del Sur. Tras la llegada a la Plaza del Carmen, Melchor, Gaspar y Baltasar atendieron durante cerca de dos horas a familias y menores, repartiendo golosinas y posando para fotografías.






