Investigan a cinco personas por robar lubinas y venderlas a restaurantes
La Guardia Civil investiga a cinco personas por su presunta relación con una trama dedicada al robo de lubinas en una piscifactoría marina del Castillo del Romeral, en el municipio grancanario de San Bartolomé de Tirajana, y su posterior venta clandestina a establecimientos de restauración del sur de la Isla.
La operación, denominada Seabass, permitió retirar del mercado 40,2 kilos de lubinas de procedencia ilícita, que carecían de etiquetado, facturas y documentación que acreditara su trazabilidad. Además, los análisis realizados a ejemplares de pejerrey encontrados en uno de los locales inspeccionados confirmaron la presencia de ciguatoxinas.

Según informó la Guardia Civil este miércoles, 28 de octubre, los robos se producían desde mayo en las instalaciones de la empresa afectada. La investigación comenzó en agosto, después de que la compañía denunciara las sustracciones y los daños ocasionados en las redes de sus viveros.
Las pesquisas del Equipo ROCA permitieron identificar a tres personas que, presuntamente, utilizaban dos embarcaciones semirrígidas para acercarse a las jaulas marinas. Mientras una de ellas vigilaba desde la superficie, las otras dos se sumergían con fusiles de pesca submarina para capturar las lubinas de mayor tamaño, tras perforar las redes a casi dos metros de profundidad.
Posteriormente, el pescado era trasladado por carretera y distribuido de forma clandestina en restaurantes de zonas costeras del sur de Gran Canaria.
La fase de explotación de la operación se inició el 22 de septiembre, con inspecciones coordinadas entre la Guardia Civil, el Servicio de Inspección Pesquera y las autoridades sanitarias del Gobierno de Canarias. En los establecimientos identificados se localizaron los 40,2 kilos de lubinas sustraídas.
Detectan ciguatoxinas en pescado de un restaurante
Durante una de las inspecciones, realizada en un establecimiento de Mogán, los agentes encontraron ejemplares de pejerrey cuyo origen no estaba justificado. Las muestras fueron remitidas al Instituto Universitario de Sanidad Animal de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (IUSA), que confirmó la presencia de ciguatoxinas.
Esta sustancia puede provocar intoxicaciones alimentarias y no se elimina mediante la cocción ni la congelación. El hallazgo motivó la apertura de diligencias independientes por un presunto delito contra la salud pública contra la persona responsable del establecimiento.
La investigación concluyó a mediados de octubre con cinco personas investigadas, ninguna de ellas detenida, según la información facilitada por la Guardia Civil. Tres están relacionadas con los presuntos robos, mientras que otras dos, responsables de establecimientos de restauración en Puerto Rico y Playa de Mogán, son investigadas por una presunta receptación de la mercancía sustraída.
La persona al frente del local de Mogán afronta además la investigación por el presunto delito contra la salud pública. Por otro lado, los indicios recopilados sobre un tercer establecimiento de San Agustín fueron trasladados a la autoridad judicial ante las sospechas de recepción de pescado sin documentación.
El perjuicio económico acreditado para la empresa afectada, tanto por los daños como por el producto sustraído, asciende a 172.188,69 euros.







