Empieza a rodar la comisión sobre renovables formada por Gobierno y Cabildo
El Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote han celebrado la primera reunión de la Comisión de Seguimiento de las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR), un órgano creado para analizar de forma conjunta el desarrollo de estas áreas en la isla y mejorar la coordinación institucional en materia energética.
El encuentro se produce después del acuerdo alcanzado entre ambas administraciones el pasado mes de marzo, cuando se planteó la necesidad de abrir una mesa de trabajo específica sobre este asunto.
En la reunión participaron la viceconsejera de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Energía, Julieta Schallenberg, y el consejero de Energía del Cabildo de Lanzarote, Miguel Ángel Jiménez, que asistió en sustitución del consejero insular Samuel Martín. También tomaron parte equipos técnicos designados por ambas instituciones.
Las Zonas de Aceleración de Renovables forman parte de la planificación orientada a agilizar la implantación de energías limpias en espacios previamente analizados desde el punto de vista territorial, ambiental y técnico.
Coordinación entre administraciones
La nueva comisión nace con el objetivo de revisar de manera conjunta todos los aspectos vinculados a estas zonas en Lanzarote, detectar posibles incidencias y avanzar en criterios compartidos.
Tanto el Ejecutivo autonómico como la corporación insular defienden que la transición energética requiere consenso institucional, especialmente en una isla donde el debate entre implantación de renovables, protección del paisaje y ordenación territorial suele generar posiciones diversas.
La comisión permitirá, según ambas partes, mantener una interlocución directa entre responsables políticos y personal técnico para valorar propuestas, documentación y posibles ajustes en la planificación prevista.
El Gobierno canario había señalado en marzo la importancia de trabajar con cada isla atendiendo a sus singularidades, mientras que el Cabildo trasladó entonces la necesidad de adaptar cualquier estrategia energética a la realidad territorial lanzaroteña.







