Destapan una amplia red de extorsión sexual con ramificaciones en Canarias
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la denominada “extorsión del sicario”, una modalidad delictiva basada en amenazas telefónicas a personas que previamente habían contactado con anuncios falsos de servicios sexuales en internet. La operación, desarrollada en varias provincias y con una rama asentada en Fuerteventura, se ha saldado con 40 detenidos y la liberación de tres mujeres víctimas de explotación sexual.
La investigación arrancó en mayo de 2025 tras la denuncia de un hombre que aseguró haber recibido amenazas después de contactar con una supuesta trabajadora sexual anunciada en páginas de citas. Según la Policía, un individuo se hizo pasar por el encargado de un club y le exigió cerca de 5.000 euros por haber “hecho perder el tiempo” a las mujeres anunciadas. El discurso intimidatorio se apoyaba en amenazas y en el miedo de las víctimas a que su entorno conociera que habían solicitado este tipo de servicios.
Los investigadores detectaron posteriormente más de 80 denuncias similares en distintos puntos del país. El núcleo operativo principal estaba situado en Valencia, desde donde se gestionaban los anuncios falsos, las llamadas extorsivas y el movimiento del dinero obtenido.
El método consistía en publicar anuncios masivos de mujeres inexistentes en portales de contactos. Cuando los usuarios llamaban a los números asociados, comenzaba la presión telefónica. Los supuestos responsables del prostíbulo reclamaban pagos por cancelaciones o faltas de respeto hacia las mujeres anunciadas.
La Policía sostiene que la organización tenía una estructura jerarquizada. En la cúspide estaban quienes dirigían las amenazas y administraban el dinero; por debajo actuaban captadores encargados de reclutar a las llamadas “mulas”, personas que cedían cuentas bancarias y líneas telefónicas para recibir pagos procedentes de las víctimas.
Conexión en Fuerteventura
Durante las pesquisas también se detectó una conexión directa con una pareja asentada en Fuerteventura, investigada por presunta trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Según la investigación, captaban mujeres mediante falsas ofertas de empleo difundidas en redes sociales y páginas de contactos.
Las víctimas eran trasladadas desde otras islas y la Península, permaneciendo bajo vigilancia constante y en situación de dependencia económica y personal respecto a los explotadores. La Policía asegura haber constatado un sistema estable de explotación sexual en un piso utilizado como prostíbulo.

Los agentes descubrieron además que esta rama facilitaba información de clientes a la red dedicada a la extorsión. Según las pesquisas, cobraban 50 euros por cada dato entregado para que posteriormente los usuarios fueran amenazados.
Siete detenidos en prisión
En total se practicaron nueve registros, ocho en Valencia y uno en Fuerteventura. Durante la operación se intervinieron tres plantaciones de marihuana indoor, dos armas cortas de fuego, 11 gallos utilizados presuntamente en peleas ilegales y 3.600 euros en efectivo.
Tras pasar a disposición judicial, siete personas ingresaron en prisión provisional. A los detenidos se les atribuyen delitos de extorsión, organización criminal, blanqueo de capitales, trata de seres humanos, favorecimiento de la inmigración irregular, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y maltrato animal.





