El pulso de Sol por la vivienda crece y Mari Carmen se afianza como símbolo
La Puerta del Sol de Madrid se ha convertido este largo fin de semana por el Día de la Hispanidad en una parada para miles de personas que, además de recorrer la capital, se acercan a la acampada por el derecho a la vivienda para mostrar su solidaridad con los jóvenes y otros afectados por la crisis habitacional.

Entre quienes visitan el campamento también hay canarios que aprovechan su estancia en Madrid para conocer de cerca la protesta y respaldar sus reivindicaciones. Las tiendas de campaña ocupan buena parte de la plaza y la movilización se extiende hacia calles aledañas, en una concentración que mantiene la vivienda en el centro del debate público.
La movilización de Madrid se enmarca en una preocupación que va más allá de España. En distintas ciudades europeas se han celebrado manifestaciones y otras acciones para reclamar medidas ante el encarecimiento de la vivienda y las dificultades de acceso a un hogar. Estas protestas, aunque responden a contextos locales diferentes, comparten la preocupación por el impacto de los precios inmobiliarios en la vida cotidiana.
Hay que recordar que la protesta comenzó tras el desahucio de Mari Carmen Abascal, una mujer de 87 años que tuvo que abandonar la casa en la que había vivido durante siete décadas. Pocos días después murió cuando estaba hospitalizada. Su caso se ha convertido en uno de los símbolos de la movilización y ha dado lugar a algunos espacios de recuerdo en Sol y otros barrios y ciudades, donde velas y otros gestos mantienen presente su historia.
La vivienda, en el centro de las reivindicaciones
La acampada no solo reclama soluciones para quienes han perdido su hogar. También pone el foco en las dificultades de acceso a la vivienda, especialmente entre la población joven, y en la necesidad de medidas que permitan afrontar el coste de los alquileres y la precariedad residencial.

El movimiento ha inspirado concentraciones y acampadas en otras ciudades españolas –entre ellas Arrecife– y ha encontrado eco fuera del país, en un contexto de preocupación por el acceso a la vivienda en distintas ciudades europeas. Además, sus participantes miran ya al próximo 11 de noviembre, fecha para la que se ha convocado una huelga general relacionada con estas reivindicaciones.
El ambiente de la Puerta del Sol durante estos días incluye a muchos visitantes que se detienen en el campamento, observan los mensajes y se acercan al recuerdo de Mari Carmen.
En pleno puente del Día Nacional de España, la plaza madrileña ofrece así una imagen que va más allá del turismo: la de una protesta que buscaa mantener visible el problema de la vivienda y sumar apoyos ciudadanos.






