La luz de La Candelaria vuelve a encender esta jornada de 2 de febrero
Este lunes 2 de febrero, la devoción y la tradición caminan de la mano en Canarias con la celebración de Nuestra Señora de la Candelaria, una de las advocaciones marianas más arraigadas del Archipiélago. La jornada es festiva en el municipio de Tías, en Lanzarote, y también en toda la isla de Tenerife, donde la Virgen de la Candelaria es patrona.
La festividad, conocida popularmente como La Candelaria, conmemora la presentación del Niño Jesús en el templo y la purificación de la Virgen María, un rito que, según la tradición cristiana, se celebraba cuarenta días después del nacimiento. De ahí la simbología de las velas y candelas, que representan la luz, la esperanza y la renovación espiritual.
En Tías, donde celebran desde hace días los festejos de La Candelaria y San Blas (3 de febrero), esta jornada se vive como una pausa en el calendario para mirar a las raíces, compartir en comunidad y mantener vivas las tradiciones populares que dan identidad al municipio.
Pero si hay un lugar donde la devoción alcanza una dimensión histórica y emocional especial es Tenerife. La imagen de la Virgen de la Candelaria, hallada según la tradición por los guanches a finales del siglo XIV en la costa de Güímar, se convirtió con el tiempo en un símbolo de unión entre culturas, anterior incluso a la conquista. Hoy, su basílica sigue siendo punto de peregrinación y referencia espiritual para miles de canarios.
Más allá del componente religioso, la Candelaria marca también un momento simbólico del calendario: el invierno empieza a dar señales de cambio, los días ganan luz y el año parece, por fin, arrancar con otra energía.







