Más sismicidad y cenizas en la actividad eruptiva del volcán palmero

La sismicidad a profundidades intermedias en la erupción del volcán de La Palma ha experimentado un repunte notable desde la tarde de ayer y continúa localizándose en las mismas zonas. La magnitud máxima ha sido 4.7 mbLg de un evento hoy a las 07:17 horas a profundidad de 35 kilómetros, sentido con intensidad III-IV (en la escala de intensidad EMS).

Asimismo, el tremor ha incrementado su amplitud en las últimas 24 horas, alcanzando un nivel medio, y en cuanto a la deformación, desde comienzos de noviembre se observa una notable disminución de la deflación regional, según los datos facilitados desde el Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA) del Gobierno de Canarias.

La emisión de dióxido de azufre (SO2), asociada al penacho volcánico del actual proceso eruptivo en marcha (emanaciones visibles de gases volcánicos), registrada durante el día de ayer (16/11) fue relativamente menor que la de los dos días previos, aunque continúa siendo alta. El análisis de imágenes satelitales refleja una tendencia descendente desde finales del mes de septiembre.

Pendientes de las lluvias

Con respecto a la recogida de cenizas, esta tarde se celebra una reunión en el Puesto de Mando Avanzado para abordar la limpieza de estos espacios, sobre todo en la zona sur, que tienen una mayor acumulación de cenizas y piroclastos.

En cuanto a las condiciones meteorológicas, a partir de la madrugada de jueves a viernes el escenario probablemente será desfavorable para la operatividad aeronáutica, principalmente para el aeropuerto de La Palma, según los expertos del Comité. La próxima semana, la aproximación de una borrasca atlántica al archipiélago producirá un incremento de la inestabilidad atmosférica, con una posible entrada de frente de bajas presiones.

Sobre la evolución de las coladas, continúa la aportación de lava en la zona central, entre Montaña Laguna y Montaña Todoque, y en menor medida por tubos lávicos a los deltas. El mayor aporte en superficie se produce en la colada número 5.

2.734 construcciones afectadas

La superficie afectada aumenta en casi 3 hectáreas y se estima que supera las 1.037 hectáreas, con una anchura máxima entre coladas de 3.200 metros. El delta lávico se calcula que tiene una extensión superior a las 42 hectáreas desde la orilla.

Los últimos datos del Catastro indican que hay unas 1.467 edificaciones dañadas, de las cuales 1.184 son de uso residencial, 154 agrícola, 67 industrial, 34 ocio y hostería, 13 uso público y 15 otros usos.

Según el satélite Copernicus, hay un total de 2.734 construcciones afectadas, de las cuales 2.623 están destruidas en su totalidad y 111 dañadas parcialmente.

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