Ferrovial ejecutará el tercer carril de la TF-5 por 58 millones de euros
El Gobierno de Canarias ha adjudicado a Ferrovial Construcción y Asyota Asfaltos y Obras las obras para ejecutar el tercer carril de la TF-5 entre Guamasa y el Aeropuerto de Tenerife Norte, en sentido Santa Cruz de Tenerife, por un importe de 58.182.981,26 euros, impuestos incluidos.

La adjudicación se formalizó mediante la Orden número 223, de 3 de septiembre de 2026, de la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad. La oferta presentada por la unión de empresas ascendió a 54.376.618 euros sin impuestos, por debajo de los 62.057.331,50 euros establecidos como valor estimado del contrato.
El procedimiento contó con nueve ofertas. El contrato establece un plazo de ejecución de 35 meses y no cuenta con financiación procedente de fondos de la Unión Europea.
La actuación se desarrollará entre los puntos kilométricos 11+400 y 15+000 de la TF-5 y contempla la ampliación de la calzada descendente con un tercer carril desde el enlace de Guamasa hasta el enlace del Aeropuerto de Tenerife Norte, donde actualmente la autopista ya dispone de tres carriles.
Más cambios en los enlaces
Además de la ampliación de la calzada, el proyecto contempla la remodelación y mejora de los enlaces de Guamasa, Aeropuerto Tenerife Norte y San Lázaro. También incluye la construcción de un nuevo acceso al aeropuerto, diseñado como una glorieta a distinto nivel al este de la terminal.
El proyecto incorpora asimismo un carril de trenzado entre los puntos kilométricos 16+000 y 14+750, modificaciones en el antiguo enlace del aeropuerto y la recuperación del doble sentido en la TF-235.
La actuación afecta a los municipios de La Laguna y Tacoronte, incluyendo áreas como San Lázaro, Guamasa, Campo de Golf, La Caridad, La Luz y Los Naranjeros.
El proyecto comenzó a tramitarse hace varios años. El convenio entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife para la ejecución de las obras se publicó en 2017, mientras que la redacción del proyecto constructivo se contrató en enero de 2018.
Tras varias modificaciones derivadas de la información pública y de la coordinación con otras administraciones, el proyecto fue sometido a evaluación ambiental simplificada. El informe de impacto ambiental de mayo de 2024 determinó que no debía someterse a una evaluación ambiental ordinaria, condicionado al cumplimiento de las medidas ambientales previstas.
La versión definitiva del proyecto fue entregada en septiembre de 2025 y recibió el informe favorable de supervisión técnica antes de su aprobación definitiva ese mismo mes.






