El transporte irregular de viajeros se reinventa con mensajes y móviles
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha abierto dos nuevos expedientes sancionadores contra dos vehículos que presuntamente realizaban servicios de transporte de viajeros sin autorización administrativa. Las propuestas de sanción ascienden a 4.001 euros por cada vehículo, lo que eleva la cuantía conjunta a 8.002 euros.

Los hechos tuvieron lugar durante la madrugada del pasado 6 de agosto en las inmediaciones del Centro Comercial La Marina, en Arrecife, una zona de ocio que registraba una elevada afluencia de jóvenes. Agentes de la Policía Nacional observaron cómo los dos vehículos acudían de manera reiterada al lugar para recoger pasajeros y trasladarlos posteriormente a distintos puntos de la capital lanzaroteña.
Durante las actuaciones fueron localizados tres teléfonos móviles y un terminal de pago electrónico. Además, los agentes comprobaron en uno de los dispositivos la existencia de un grupo de mensajería denominado «Uber». Según recoge el expediente, estos elementos constituyen indicios complementarios, mientras que la imputación se sustenta principalmente en lo observado directamente por los agentes y en las declaraciones realizadas por los pasajeros sobre la forma de contratación del servicio.
El Área de Transportes y Movilidad del Cabildo ha iniciado los correspondientes procedimientos sancionadores. El consejero responsable, Miguel Ángel Jiménez, señala que cada expediente contempla una propuesta de 4.001 euros, al considerar los hechos una posible infracción muy grave de la normativa canaria de transportes.
La administración insular sostiene que se habría realizado transporte público de viajeros sin disponer de la concesión, autorización o licencia necesaria para prestar este tipo de servicios.
Jiménez ha advertido además sobre la evolución de las fórmulas utilizadas para captar clientes. Según el consejero, el fenómeno del intrusismo ya no se limita a la captación directa de pasajeros en la vía pública, sino que incorpora teléfonos, redes sociales y aplicaciones de mensajería para concertar previamente los desplazamientos.

El responsable insular también ha defendido la necesidad de proteger al sector profesional del transporte, cuyos operadores deben cumplir determinadas obligaciones y controles para garantizar la seguridad y las condiciones del servicio.
Vigilancia en la zona de ocio de Arrecife
Las dos actuaciones fueron posibles gracias al trabajo de vigilancia desarrollado por la Policía Nacional en la zona de La Marina. Los agentes siguieron los movimientos de los vehículos, identificaron a conductores y pasajeros y posteriormente trasladaron la información a la Policía Local de Arrecife para formalizar las correspondientes denuncias.
Desde el Cabildo se considera fundamental la colaboración entre las fuerzas de seguridad y los servicios de inspección para detectar actividades que pueden desarrollarse de forma discreta y mediante canales digitales.








Y la darkweb mi niño jijiji